ACUMULACIÓN Y REGALOS

Aclaración: Esta es una entrada personal. No incluye consejos. Sólo quiero compartir contigo mi experiencia: he decidido cómo quiero llevar mi vida en el tema del tener y acumular. En ningún caso pretendo criticar ni condenar cualquier otra forma de vivir.

Desde hacía tiempo sentía que tenía más cosas de las que usaba, y eso me provocaba un sentimiento de culpa por no dar uso a todas esas cosas que entraban en casa. La ropa que nos pasaban, los complementos que otras personas consideraban que ya habían usado suficiente y que “igual nos venían bien”. Un abalorio nuevo cada Navidad o fecha especial, recuerditos que nos regalaban traídos de países a los que otros habían viajado… Y la costumbre de abrirle la puerta a todas y cada una de esas cosas; por no decir que no; por miedo a herir en su orgullo a quienes nos habían elegido como objeto de su generosidad.

Total, que a día de hoy tengo más cosas de las que uso, el espacio en que vivo está repleto de adornitos, recuerdos, cosas que se limitan a coger polvo mientras me observan desde la repisa o las paredes… es una verdadera pena.

Y al mismo tiempo que observo este exceso de posesiones innecesarias, sueño con el momento en que pueda deshacerme de ellas. La mayoría de las cosas que poseo sirven solo de adorno o han quedado obsoletas. Aunque se las pase a otra persona sólo voy a lograr que en lugar de ser yo quien acumule, sea ella. O si se trata de un objeto sin utilidad, que sea esa persona quien lo acabe tirando en vez de yo.

Quiero que mi futura casa (trato de empezar desde ya con mi habitación) contenga sólo mis cosas favoritas y que vaya a utilizar. No me refiero a cosas “prácticas”, que a otros pueden irles genial pero que a mí quizás me estorben. Me refiero a cosas que en mi caso personal y en este momento me faciliten la vida, simplificándola. Y eso empieza por tener lo menos posible. Tampoco me voy a volver radical y vivir con solo lo que me quepa en una maleta. Pero de todas las que existen, quiero tener sólo las cosas que vaya a usar y las que me hagan feliz.

Esto funciona en mi caso particular, porque aunque me gusta tener la casa ordenada, se me da mal mantenerla así por mucho tiempo. Suelo necesitar ordenar cada poco aquellos espacios en los que más cosas guardo. Por eso me gusta la idea de tener el menor número de cosas posible. Además, el hecho de ir poco a poco descubriendo y definiendo cuáles son aquellas cosas que mejor me hacen sentir y que más me gustan, me permite poner límites a lo que tengo. De esta manera, sé qué cosas tiendo a acumular: libros, libretas para escribir, ropa, maquillaje, productos relajantes para baño, material para manualidades. Disfruto comprando estas cosas, usándolas, probándolas, renovándolas (aún así me pongo límites). De lo demás me basta con tener lo esencial. En algunos casos, incluso con un solo ejemplar me basta: un bolígrafo, una taza para el café, un marco de fotos, un único par de auriculares, un reloj de pulsera, un solo par de gafas de sol… y pienso que si en algún momento encuentro otro ejemplar de algo que ya tengo, pero que me gusta más, lo que haré será sustituirlo. Nada de usar el nuevo y conservar el viejo. ¿Para qué, si sólo necesito uno?

De esta manera, no acumulo, utilizo lo que tengo, cuando le he dado el uso que considero oportuno, puedo donarlo/venderlo/reciclarlo y sustituirlo. Esta manera de vivir me resulta muy atractiva y me hace feliz. Y tiene un nombre: minimalismo.

Courtney Carver tiene una frase que me parece muy cierta: “Best things in life aren’t things”, las mejores cosas en la vida no son cosas. Tener menos me permite vivir más: disfrutar de experiencias que me llenen y pasar más tiempo con las personas a las que quiero.

¿Por qué este título?

Creo que no puedo conseguir mi objetivo de tener menos, sólo limitando mis compras. Muchas de las cosas no esenciales que poseo llegaron a mi vida en forma de regalos. La realidad es que lo importante de un regalo no es el objeto en sí, sino el acto de regalar y de recibir. Es una muestra del afecto, un gesto de aprecio hacia quienes nos importan.

Pero al decir “regalo”, a la mayoría se nos viene a la cabeza un objeto material envuelto en papel bonito. El problema que tengo con esta mentalidad es que si cada vez que toca fecha señalada digo que sí a que me regalen (porque es lo normal y el que calla, otorga) acabaré acumulando a lo largo de los años muchas cosas, y esto es algo que no quiero.

No voy a negarle a quien quiera hacerlo, el placer de regalarme cosas en fechas especiales. Al igual que no voy a dejar de regalar a aquellas personas que me importan.

Sin embargo, he decidido convertir la no-acumulación en una norma fundamental de mi vida, ya no quiero tener cosas por casa cogiendo polvo, sin uso. Y menos si me las regalan, porque entonces el sentimiento de culpa será doble. Además, te cuento que, por cuestión de preferencias estéticas y de pura practicidad, no me gusta adornar el espacio en el que vivo y apenas me pongo abalorios.

Pienso que para acertar con el tipo de regalo perfecto para una persona, antes hay que conocerla. Y muchas veces, incluso entre familiares, es difícil llegar a conocer a fondo a cada uno. Por eso voy a hacer oídos sordos de esa frase: “queda feo y es de mala educación ser muy directo con los demás acerca de qué es lo que quieres que te regalen”. Yo abogo por la comunicación y la claridad, que me parece que en este escenario ayudan al que regala y al que recibe. Me da pena comerme el factor imaginación, pero siento que es necesario para ayudarte a ayudarme con mi propósito de no acumular.

Así que, a partir de ahora, el tema “regalos para Pilar” queda simplificado a lo siguiente:

Pienso que el mejor regalo siempre es pasar tiempo con la gente a la que quiero. Otra opción es directamente no regalarme nada (igual ahora te rebotas y me haces caso con lo rancia que me he puesto, jajaja). Pero en serio, recuerda que el valor de un regalo está, no en el objeto, sino en el gesto que demuestra que valoras a esa persona y vuestra relación. Si alguna vez sientes la tentación de regalar algo únicamente «por cumplir» con lo que supones que se espera de ti en equis fecha (por ejemplo en Navidad), mejor no lo hagas. Al menos en mi caso: yo prefiero no «esperar nada de nadie», en lo que a regalos se refiere…y así, si los hay, disfruto más de la sorpresa; y si no los hay, nadie tiene por qué sentirse mal por no «haber quedado a la altura».

De todas maneras, si aún así quieres tener un detalle conmigo (yo diría que con cualquier minimalista), acertarás seguro si está relacionado con alguna de estas categorías:

  • Comida (una salida a comer, algún producto rico que me guste…)
  • Productos de relajación para baño (bombas de baño, sales…)
  • Una carta o mensaje escrito desde el corazón
  • Entradas para conciertos, teatro, cine, eventos…
  • Libros (estoy pensando en pedirme un Kindle para la próxima Navidad, pero sigue encantándome leer en formato clásico. No te voy a decir aquí los tipos de libro que más me gustan porque entonces ya no habría misterio que resolver ;P Por otra parte, me gusta darle una larga vida a los libros una vez que los he leído, prestándolos o regalándolos a amigos, familia o a bibliotecas)
  • Experiencias (un curso para aprender algo nuevo, un masaje, una excursión…)

Muchas gracias por comprender y por ayudarme a conseguir mis metas =)

Firmado: una mujer con necesidades sencillas.

2 Comments
  • Belen
    Posted at 14:14h, 02 diciembre Responder

    Hola Pilar,

    No puedo estar más de acuerdo contigo…..yo me he propuesto un reto durante este mes….se llama Reto 30 días y consiste en donar/vender/deshechar cosas que no me aportan nada o que ya no uso y acumulo sin saber muy bien porqué….En el día 1 me deshago de una cosa, en el día 2 de dos, en el día 3 de tres….así hasta el día 30, que tocaría 30 cosas. Voy por el día 13 y lo curioso es que no me está costando encontrar cosas inútiles…..
    También me interesa mucho el concepto de armario cápsula,
    Además me he propuesto regalar experiencias y cosas necesarias a las personas que regale estas Navidades. Preguntaré, tal y como propones en tu entrada.
    Muchas gracias por este trabajo que estás haciendo y ENHORABUENA!!!!!

    • Pilar
      Posted at 19:33h, 10 diciembre Responder

      Muchísimas gracias por contar tu experiencia y por leerme, Belén! Qué idea tan buena el reto que estás poniendo en práctica! A veces es necesario poner las cosas en perspectiva y conectar con las personas más que con las cosas =)

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